Y todo comenzó aquella noche, el ruido de las olas arrullaban sus sueños, solo dormía, sin preocupaciones, sin buscar culpables a su mala suerte. Vivía sola, casa grande, mucho silencio… mucha soledad...
Al despertar, salio a caminar por la playa, le gustaba andar por la orilla, sentir la brisa marina sobre su piel, el olor a mar. Al llegar a casa encontró una carta en la puerta, sin remitente, sin testigos… cerro la puerta y se dispuso a leerla, era una carta insólita, que no se esperaba…
Era de el, la persona mas importante de su vida, tiempo atrás…
Muy atractivo el relato, es una pena que se haya detenido ahí, pero esa es la magia que tiene...
ResponderEliminarEnhorabuena Riverita
PD: ya soy seguidor tuyo!!
jejeje, esa es la magia, proximamente el II
ResponderEliminarbesos